- Inicio
- Partido Liberal
- Sala de Prensa
- Regiones Liberales
- Gente Liberal
- Congresistas
- Descargas
- Contacto
Por Juan Manuel Galán
¨Los diferentes estudios y las entrevistas que tuvimos oportunidad de hacer nos llevan a creer que la democracia colombiana está siendo poco a poco sitiada e infiltrada por los grupos armados ilegales¨ afirmó el Senador Juan Manuel Galán en Debate de Control Político en Plenaria del Senado.
En 24 de los 32 departamentos del país, las próximas elecciones locales de octubre están completamente amenazadas no sólo porque hay candidatos cuestionados y por las falencias que aún persisten dentro de los partidos políticos, sino por la utilización de todas las formas de violencia, la financiación por medio de dineros del narcotráfico y la promoción de la corrupción como método de poder territorial.
Esta afirmación no proviene del azar sino de los estudios que muestran la presencia de estos grupos en el 72% de los Departamentos. Para que un municipio sea considerado de alto o extraordinario riesgo, presenta al menos 3 de cuatro variables que son: ubicación geográfica respecto a la cadena del narcotráfico, anomalías electorales y niveles de competitividad interpartidista después de la desmovilización de las AUC, conflicto armado y presencia de actores armados y, potencial electoral.
Hay una distorsión entre lo que se dice en los medios y la realidad que viven los pueblos y ciudades de Colombia.
¨Esa realidad está en dos casos que pudimos CONSTATAR DE PRIMERA MANO con miembros de las BACRIM que se entregaron a las autoridades, investigadores de la Defensoría del Pueblo y periodistas investigativos. Estas personas muestran que las organizaciones están vivas, trabajando, extendiendo su influencia, aumentando sus efectivos y tratando de anular al Estado en las regiones que controlan¨ dijo el Senador Galán.
Las elecciones juegan un papel importante en los planes de las Bacrim, pues
necesitan políticos que ayuden a mantener a raya a la ley. Les sirve un alcalde que no denuncie que insista en que todo está en orden para no atraer la atención del Gobierno central. El Alcalde también sirve para mantener controlada la policía del pueblo. Si el alcalde quiere hacer una vía no se hace porque eso trae a la ley, a veces se hace el contrato pero no la obra y la verificación no se hace porque se mantiene el control.
El Jefe de las Bacrim da la orden de por quien votar y la orden le llega a todo el mundo. Se les da plata y comida. Para estar seguros los jurados de votación nos colaboran. (MENCIONAN EL CASO DE UNA MAESTRA QUE ES JURADO Y LES INFORMA – LAS BACRIM INFILTRAN LAS MESAS DE VOTACIÓN).
Las Bacrim y las FARC trabajan juntos en el narcotráfico. No hay ideología que permita suponer que las FARC es algo distinto al narcotráfico. UNA FISCAL DELEGADA PARA ESTE TEMA AFIRMÓ EN UNA NOTICIA DE ENERO DE 2011 PUBLICADA EN EL ESPECTADOR: “DENTRO DE 5 AÑOS, LAS BACRIM Y LAS FARC PODRÍAN SUMAR CERCA DE 40.000 HOMBRES”.