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Hace 20 años el país inició un proceso de cambio fundamentado en una Constitución Política que le abrió nuevos espacios a la democracia, a la inclusión, a la igualdad, al respeto por el otro.
Hace 20 años la ideas liberales, orientadas por el entonces Presidente de la República, doctor César Gaviria Trujillo, hicieron posible esa realidad y le dieron al país una carta de navegación en democracia, generosa en el respeto por los derechos humanos, amplia en la concepción de las garantías, fundamentada para promover el desarrollo económico – social, y con instrumentos para traspasar las fronteras e insertarse en ámbito internacional.
72 Constituyentes, 70 elegidos por el voto popular y dos, incorporados como resultado de los procesos de paz hicieron la Constitución. Al Presidente que lideró el cambio y a ellos, aquí reunidos, que sentaron las bases jurídicas para que fuera posible, les rendimos emocionado tributo.
Como lo rendimos también a quienes hoy ya no están con nosotros. Al Copresidente de la Constituyente Álvaro Gómez Hurtado y a los que nos dejaron el recuerdo del deber cumplido. Un aplauso en su memoria.
Cinco intentos de reforma constitucional fallidos se dieron antes de llegar a la Constitución de 1991. Durante los gobiernos de los Presidentes Turbay, López y Barco se llevaron a cabo importantes iniciativas encaminadas a modernizar las instituciones y todas las veces se encontraron obstáculos de índole política, jurídica y de tramite que dieron al traste con las iniciativas.
Pero las ideas liberales habrían de imponerse.
La democracia colombiana estaba bloqueada y no se había podido encontrar un camino para democratizar la vida ciudadana.
Los rezagos restrictivos del Frente Nacional eran evidentes; el narcotráfico; el paramilitarismo; el auge de las fuerzas insurgentes con 7 movimientos guerrilleros, todos con ideologías diferentes; la inequidad y la necesidad de ampliar la democracia y la justicia hacían indispensable un cambio. La violencia era rampante. Las campanas electorales eran blanco de los violentos.
Las ideas liberales, sin embargo, prevalecían. Bajo ese ambiente se creó una profunda conciencia de necesidad de cambio, lo cual fue interpretado por el Presidente Virgilio Barco y su Ministro de Gobierno, César Gaviria.
Después del asesinato de Luis Carlos Galán, César Gaviria hizo el recorrido para la Presidencia de la Republica, participó y ganó en la consulta popular del Partido y fue ratificado en la Convención Nacional del mismo. Fue elegido Presidente con el 47 por ciento de la votación nacional.
Gaviria, como Ministro de Virgilio Barco, lideró el proceso hacia la Constituyente con interés e intención y voluntad de unidad. Como presidente electo hizo el acuerdo que incluyó todos los sectores.
No hubo exclusión: además de los partidos tradicionales, el liberal y el conservador – llamado entones Social Conservador -, tuvieron asiento también el Movimiento de Salvación Nacional, la Alianza democrática M-19, movimiento político derivado del proceso de paz con este grupo guerrillero; los indígenas y la Unión Patriótica.
El Presidente Gaviria se mostró como un gran demócrata. La de 1991 fue la primera Constitución en la historia de Colombia que resultó del acuerdo entre las fuerzas políticas, en lugar de la imposición de un partido dominante.
Pero además el Presidente Gaviria fue un verdadero garante del proceso constituyente y de la estrategia para iniciar el cambio que la nueva Constitución orientó.
Cuando se discutían las funciones del Presidente en la nueva Constitución se llegó a la inquietud sobre la reelección presidencial inmediata.
Gaviria fue consultado y su respuesta fue contundente: El país que lo había elegido por 4 años y además estuvo de acuerdo con prohibir la reelección inmediata.
La transición hacia la nueva Constitución la lideró el Presidente Gaviria con un espíritu renovador de gran alcance.
La Constitución no es una obra perfecta, ninguna obra lo es. Los cambios que se le han introducido desde el inicio de su vigencia han sido positivos unos, y otros no tanto.
Sin embargo sabemos que se mantiene intacta toda la ideología que la inspiró. Sus fortalezas jurídicas se mantienen. Su pretensión de ser modelo en el reconocimiento de los derechos ciudadanos también. Su espíritu de hacer de la democracia una institución cada vez más amplia mantiene su vigencia.
El más reciente ejemplo de ello, es la recién aprobada Ley de Víctimas y de Restitución de Tierras que le devuelve la dignidad a los colombianos mas vulnerables afectados por el conflicto y le otorgan los derechos que se les habían negado. También la Ley del Primer empleo que le abre la puerta a los jóvenes que han terminado su etapa de estudios.
Muchos capítulos han tenido justo desarrollo y otros hay es impulsarlos.
Pero también debemos estar celosos de los retrocesos. El cambio que se inició en el 91 debemos continuarlo.
Citando al propio Presidente Gaviria en su intervención el 5 de febrero de 1991, al instalar la Asamblea Nacional Constituyente: “Hay que continuar la construcción del camino de la revolución pacifica; para fortalecer el Estado de derecho; para avanzar en nuevos consensos; para escuchar siempre la voz de todos los colombianos”
En esta celebración que rinde homenaje a la inmensa tarea y liderazgo del Presidente César Gaviria, reconocemos también la visión del Presidente Virgilio Barco y de los Constituyentes.
Ellos nos dejaron semejante ruta de navegación y por esto les decimos a todos: ¡Muchas gracias! Colombia tiene la ruta trazada y es y será un país mejor gracias a ustedes.