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Por Guillermo Rivera
El Vicepresidente ANGELINO GARZON propone una ley de perdón para los militares, el Senador JUAN CARLOS VELEZ propone incluir en la reforma a la justicia el fuero militar, el Senador ROY BARRERAS presenta un proyecto de acto legislativo en el que propone tratamientos diferenciales de justicia transicional para quienes participen en las hostilidades del conflicto armado, lo cual significa justicia transicional para los militares.
Todas las propuestas parten de un error conceptual sobre la justicia transicional porque desconocen que el propósito central de la misma es garantizar que en la transición de un conflicto armado a una situación de normalidad las victimas obtengan verdad, justicia y reparación; en tanto que las penas alternativas, -si es eso lo que se busca-, son un elemento accesorio y se predica para la desmovilización de organizaciones armadas al margen de la ley. La fuerza pública opera en el marco de la legalidad y de ella no se predica la desmovilización, por el contrario se predica y se exige una estricta lealtad con el orden democrático que se funda en el respeto a los derechos humanos.
La fuerza pública tiene la misión constitucional de preservar el orden democrático cuya base es el respeto a los derechos humanos, y esa es una función permanente, no solo en épocas de conflicto, por lo tanto incorporar a los miembros de la fuerza pública a un régimen transicional es asumir que por existir un conflicto armado se morigeran las obligaciones constitucionales y legales que los militares juraron cumplir. Proponer un perdón de la sociedad a los militares, implica que las víctimas directas de los militares comprometidos con los falsos positivos, como las madres de los jóvenes de Soacha que fueron ejecutados en el marco de esa perverso propósito, deban perdonar a los perpetradores de esos crímenes. La lógica opera al contrario, son los militares responsables de esos hechos quienes deben pedir perdón a sus victimas directas y al conjunto de la sociedad porque deshonraron su juramento y la misión constitucional que les fue asignada. Cual sería el efecto simbólico para el conjunto de la sociedad al proponer que sea ésta quien perdone y no sean los victimarios quienes pidan perdón? acaso los militares juraron cumplir con la constitución y la ley solo en épocas de inexistencia de un conflicto armado?
De otra parte, se pretende en la reforma a la justicia revivir el fuero militar para todos los delitos cometidos por los militares, lo cual implica devolvernos a épocas de ingrata recordación en las que la justicia penal militar se convirtió en fuente de impunidad para los militares que habían delinquido, pero además significa ir en el sentido contrario a la tendencia universal que es la de evitar que los crímenes cometidos por los militares por fuera del servicio sean de competencia de la justicia penal militar.
De nada habrá servido el importante mensaje que se le envío a la sociedad colombiana y a la comunidad internacional, en materia de respeto a los derechos humanos, con la aprobación de la ley de víctimas y restitución de tierras, si a pocos meses de ese hecho se promueven iniciativas como las aquí descritas.
GUILLERMO RIVERA FLOREZ
Representante a la Cámara